El manejo silvicultural hace relación a las labores de mejoramiento y control del guadual necesarias para su buen desarrollo. Estas labores se practican tanto en guaduales naturales tanto en guaduales plantados.
Manejo silvicultural en plantaciones jóvenes.
* Control de malezas.
A medida que va creciendo la guadua van creciendo las malezas a su alrededor empezando a competir por espacio, humedad, nutrientes y luz y de crecer mucho pueden asfixiar las plantulitas de guadua. Por lo tanto se deben desarrollar labores de mantenimiento para el control de malezas. Estas labores se deben hacer al menos en los dos primeros años, dos o tres veces por año, dependiendo de la agresividad de la maleza.
El control de malezas se puede hacer manual, mecánica o químicamente, mediante el uso de herramientas pequeñas (machetes o peinillas), maquinaria (arado, rastrillo), y equipo (guadañadora) o a través del uso de herbicidas. En cualquiera de los casos deben buscarse los métodos más económicos que den el máximo de rentabilidad, y en lo posible evitar la aplicación de químicos.
Para el control de malezas proceda así :
1. Al comienzo de la plantación mantenga una corona limpia alrededor de la mata (o plateo de 1mt), el desyerbe hágalo a mano, con machete o azadón pero sin maltratar los rebrotes.
2. A medida que se tome agresiva la maleza limpie en fajas o hileras.
3. Por ultimo practique limpieza total del terreno cuando la maleza es demasiado agresiva.
4. Cuando el dosel de los tallos de guadua hayan crecido se impedirá la penetración de luz, por consiguiente no aparecerá la maleza. Esto sucede generalmente al tercer año de haber iniciado la plantación.
5. Recuerde que otra forma mas eficiente y económica de desyerbar es la asociación de la guadua joven con cultivos agrícolas, ya que los cultivos intercalados eliminan parte de las yerbas.
6. En climas muy húmedos, un problema serio lo presentan las plantas trepadoras o lianas. Estas, una vez combatidas las gramíneas, aparecen posesionándose de la luz y cubriendo las plantas de guadua hasta el punto de ahogarlas. Se deben combatir inmediatamente, una vez detectada su presencia.
* Control de animales domésticos.
Para su control mantenga los postes y alambres de las cercas en perfecto estado, así evitara daños, por pastoreo o pisoteo de animales.
* Control de incendios.
Para una exitosa protección contra el fuego, mantenga vías de acceso apropiadas y libres de vegetación herbácea y arbustiva, planifique fajas contra fuegos y retire del sitio las malezas del deshierbe, en caso de haber altos riesgos de incendios.
* Control contra robo.
A medida que se desarrolla la guadua plantada van apareciendo tallos de diferentes diámetros y alturas que por su porte son apetecidos para diferentes usos, entre ellos talones para cultivos y para la construcción por lo que pueden ser sujetos de hurto y por ello deben mantenerse vigilando lo plantado en todas las época del año.
Segundas fertilizaciones.
Como norma general durante la fase inicial del cultivo de gramíneas se recomienda el empleo de fertilizantes con bajo grado de nitrógeno, alto de fósforo y moderado de potasio;
En rodales naturales de Guadua, con o sin intervención , las condiciones del suelo, marcan un punto de referencia que sirve como indicador para establecer, de manera general, las condiciones ideales que deben caracterizar la fertilidad de los suelos propicios para establecer, mantener y mejorar guaduales.
* Podas y entresacas de mejoramiento entre el 4° y 6° año.
Durante el 1° al 3° año de establecida la plantación, únicamente, se deben cortar los tallos y ramas que estén totalmente secas; esta práctica es llamada comúnmente «aclareos» y se realiza cuando el guadual ha llegado a la etapa de latizal, es decir, la etapa en la cual la planta sembrada ha evolucionado, pero sin llegar a generar guaduas con diámetros y alturas debidamente desarrolladas, para ello:
1. Entresaque los tallos partidos, enfermos o los que por inactividad fisiológica están secos y en general tallos y ramas que han empezado a crear congestión.
2. Al entresacar los tallos previamente seleccionados, que no alcanzan diámetros superiores a 2.5 cm. y longitudes entre 2 y 3 m., córtelos a ras del primero o segundo nudo, evitando «pocillos» o cortes mal hechos que favorezcan depósitos de agua los cuales inducen el desarrollo de hongos y bacterias, que causan enfermedades.
3. Para la ejecución de estas labores emplee como herramienta principal el machete y la tijera podadera, previamente desinfectadas.
4. Repita esta labor cada 4 a 6 meses durante los dos primeros años.
5. Entre el 4 y 6 años de edad, además de las labores de «aclareo» antes mencionados, entresaque un mínimo porcentaje de tallos maduros o «hechos», que generalmente no han alcanzado diámetros comerciales pero que ya son maduros, y en los cuales normalmente ya no se aprecia actividad fotosintética.
En estas labores tenga en cuenta de no entresacar excesivo número de tallos con órganos fisiológicamente activos, ya que esto repercutirá en toda la mata núcleo, en especial durante esta etapa de establecimiento.
Prevención y control de las plagas y enfermedades en la plantación
Durante la etapa de plantación, los tallos están expuestos a los ataques de plagas y enfermedades. Su control no siempre es fácil, sobre todo cuando los tallos han alcanzado mayores tamaños. Por esto la lucha preventiva es más eficiente y más económica, porque impide que aparezcan los daños.
Para la lucha preventiva contra los ataques de parásitos (plagas) o enfermedades se debe tener en cuenta los siguientes factores:
* Control de plagas y enfermedades.
Al inicio de la plantación uno de los problemas fitosanitarios más serios lo constituye el ataque de la hormiga arriera (Atta sp.). Esta hormiga es agresiva y puede destruir lo plantado en un día o en una noche. Por lo tanto debe controlar su presencia con un mes de anticipación a la plantación, erradicando todo nido presente, tanto en la finca como en fincas vecinas. Otra plaga aunque menos frecuente y agresiva, la constituye los grillos trozadores de tallitos, los cuales también debe controlar.
Una planta débil resiste menos al ataque de los parásitos.
La debilidad de la planta puede tener como origen la pobreza del suelo, la baja retención de agua o, al contrarío, el encharcamiento, y la falta o el exceso de sombra.
Para prevenir estos problemas tenga en cuenta lo siguiente:
- plante en sitios adecuados;
- haga una buena preparación del suelo;
- practique cuando sea necesario la fertilización, el riego y el
desyerbe;
- drene bien los suelos encharcados.
- use densidades de plantación adecuadas.
* Los parásitos no se desarrollan sino en condiciones favorables para su multiplicación. Por lo tanto, es evidente que los guaduales deben estar intercaladas con bosques naturales que favorece el desarrollo de tos enemigos naturales de los parásitos. Otras medidas de prevención estarán dirigidas a modificar el clima de los guaduales para hacerle condiciones de vida más difíciles al parásito : podas y aclareos para disminuir la sombra y la humedad del aire, drenaje del suelo, mayor aireación, etc...
Para eliminar los riesgos de infección, elimine los tallos enfermos por ser fuentes de nuevos contagios. Las partes enfermas y muertas deben cortarlas y quemarlas. También se debe evitar el uso de plántulas de vivero enfermas.
En la selección de fuentes semilleras para la obtención de propágulos, debe seleccionar los guaduales más sanos y mejor desarrollados para mejorar la resistencia de la plantación. En lo posible debe utilizar material proveniente de programas de mejora genética.
Los hongos son parásitos de las plantaciones y pueden causar enfermedades a nivel del vivero y podredumbres de los rebrotes. Para su prevención drene el suelo.
Manejo silvicultural para áreas plantadas y guaduales naturales.
Cuando la plantación ha cumplido en promedio 6 años de establecida, se considera que ésta ha llegado a la etapa de productividad eficiente y sostenida, es decir, el proceso de desarrollo permitirá en lo sucesivo tener tallos maduros y comerciales, de manera continua con diámetros comerciales (superiores a los 8 ó 9 cm y alturas superiores a los 14 m.).
A partir de este tiempo, los nuevos hijos, rebrotes, tienen por lo menos diámetros similares a la planta que los generó. En esta etapa, tanto a los bosques plantados, como a los naturales, se les deben aplicar técnicas de Manejo Silvicultural, con el propósito de que su dinámica evolutiva permita la renovabilidad del guadual y el continuo aprovechamiento, es decir, hacer de la Guadua un recurso enmarcado dentro del criterio de «Desarrollo Sostenible».
En términos generales las prácticas de manejo silvicultural de guaduales naturales o adultos son:
Socola y desganche, entresaca o aprovechamiento, repique y esparcimiento de residuos del apeo y fertilización o abonamiento, después de aprovechamiento.
* Socola y desganche.
Esta práctica se realiza para mejorar las condiciones que faciliten durante el aprovechamiento, la extracción de los tallos hechos y para aumentar la entrada de luz y calor efecto que acelera la emisión de rebrotes. Su ejecución debe obedecer a casos estrictamente necesarios, ya que la presencia de la vegetación inferior al interior del guadual favorece las condiciones de conservación del suelo y la permanencia de biodiversidad. Por lo que debe manejarla con cautela.
El corte de las ramas básales o riendas laterales , denominado desganche, se practica con el fin de eliminar los obstáculos que impidan realizar las labores de extracción de los tallos aptos para ser aprovechados; esta labor la puede realizar dejando un muñón o parte saliente de longitud mínima de 5 crn., con el propósito de no ocasionar heridas que faciliten la infestación de patógenos o el ataque de insectos.
Para realizar el desmoche se recomienda emplee herramienta con buen filo y en lo posible desinfectada, así mismo tenga precaución y conserve las normas mínimas de seguridad en el momento de efectuar esta labor.
En el perímetro del guadual o zona de gotera debe realizar limpias preferiblemente de las gramíneas, en una franja con ancho entre 3 y 5 m. con el fin de propiciar condiciones que permitan el normal proceso de expansión del rodal.
* Entresaca:
Como se explica en el capitulo siguiente la entresaca o corte selectivo de tallos, se realiza de la forma más uniforme posible, es decir, que no se recarguen mayores intensidades de aclareo en sitios específicos del área en intervención.
La densidad óptima de un guadual depende de su composición estructural y del manejo que a él se le dé cuando se aplica la labor de entresaca. En la selección de guaduas a cortar, el aprovechamiento se debe dirigir a la extracción de guaduas maduras, secas y enfermas, respetándose siempre las guaduas juveniles y los rebrotes.
* Influencia del buen corte de los tallos en la sostenibilidad:
Tal como se explicó anteriormente todos los individuos del guadual están entrelazados entre sí por medio del sistema rizomático; sí se efectúa mal el corte de los tallos que se van ha extraer, se pueden ocasionar daños a otros rizomas próximos a generar nuevas guaduas; por lo tanto el corte lo debe hacer a ras del primero o segundo nudo evitando cavidades de empozamiento, espacios huecos o pocillos en el tocón que faciliten depósitos de agua, que favorecen la proliferación de enfermedades y la consecuente pudrición del rizoma y deterioro del guadual. (ver fotos 5.1 y 5.2)
Como regla de oro solo corte única y exclusivamente los tallos maduros o hechos; adicionalmente se aprovechan los culmos secos, reventados, caídos y enfermos; bajo ningún pretexto debe tocar los Tallos juveniles ni los rebrotes. La labor de entresaca debe realizarla en forma de barrido total del lote, evitando salpicar diferentes espacios, lo cual crea desuniformidad en el aprovechamiento.
* Repique y esparcimiento de residuos del aprovechamiento:
Algunas partes de la Guadua no se aprovechan comercialmente. como son: copos, trozos enfermos y ramas básales, al igual que algunos residuos de la socola. Sin embargo, todo este material sirve como materia orgánica o abono factible de incorporarse al suelo, por lo cual repique con machete a fin de acelerar su degradación y pronta incorporación. Una vez repicados esparza por toda el área, de tal numera que sean uniformemente distribuidos en el suelo.
Evite que los residuos post-aprovechamiento, sean dispuestos sobre cauces de agua permanentes o temporales, ya que ello puede causar taponamiento y la posterior avalancha de la fuente de agua.[1]
Es frecuente encontrar enredaderas y bejucos de diferentes especies (Cóngolo, atacorral y Aráceas en general) que se entrelazan y amarran los tallos en su parte superior, dificultando la caída o en caso contrario ocasionando que una guadua enredada provoque consigo la rumba de muchas otras. Corte los bejucos con anticipación (1 mes) desde su raíz para que se sequen y liberen de manera fácil los tallos.
* Principales plagas y enfermedades de la guadua.
* Plagas.
Los insectos se consideran plaga cuando su presencia por abundancia se hace nociva, generando daños endémicos o epidémicos o cuando su densidad de población sobrepasa el nivel de daño económico.
En la actualidad se maneja el término « Umbral de Acción" que es el nivel de población del insecto al cual el costo marginal de control es igual al beneficio marginal de control. El ataque de insectos a la Guadua mayormente sucede cuando está trabajando en construcción o antes de ser empleada.
En la Guadua angustifolia la primera plaga fue reportada en 1917; del orden Orthóptera, familia Tettigoniidae, especie Melanoplus. sp. (langosta) cuyo daño fue la defoliación y partición de tallos debido al peso de los insectos. (Cruz, 1994).
* Principales plagas y hábitos:
Cuando un insecto ataca la madera, se debe a que encuentra en ella condiciones necesarias para desarrollarse, como son alimento (azúcar y almidón) y espacio o resguardo.
Los insectos perforadores de la guadua ocupan el segundo lugar en importancia en lo que respecta al deterioro biológico de la guadua después de los hongos.
* Insecto; Dinoderus minutus (Horn.), familia Bostrichidae, orden Coleóptera; son insectos de tamaño pequeño a mediano, de color gris, café o negro, su nombre común es Broma y se considera como de las peores plagas que afecta la guadua;
Causa daños en las partes más blandas del Tallo, especialmente cuando estas presentan altos contenidos de humedad y azúcares; actúa sobre guadua en pie, apeada y transformada en esterilla y culmos secos o enfermizos; no ataca ni rebrotes ni guaduas juveniles o viches.
Para su control emplee insecticidas de amplio espectro y a base de piretros. También recolecte y queme los tallos afectados.
* Insecto: Podischnus agenor (Oliv.), familia Scarabacidae, orden Coleóptera; posee aparato bucal especial para masticar, Comúnmente se les denomina Escarabajos, cucarrones de invierno, Rinocerontes o Mayares de mayo.
El daño es ocasionado por el insecto adulto que ataca preferencialmente las partes
más tiernas de los tallos en formación; perfora las paredes externas y se introduce en los entrenados, ovopositando en los nudos; el daño es ocasionado por las larvas que tienen forma de media luna, las que consumen los nudos interfiriendo el crecimiento del tallo y disminuyendo su altura final.
En algunas ocasiones, el adulto ataca partes terminales, de plantaciones nuevas, no mayores de 3 años, o guaduas adultas en estado joven, las que deshilacha hasta que destruye totalmente.
Este insecto requiere de control periódico, ya que su daño puede afectar la calidad final de la guadua, ocasionando pérdidas económicas de importancia; su mayor incidencia ocurre en épocas de invierno y el manejo consiste en la recolección manual de larvas y adultos, si el ataque es severo implemente control mecánico nocturno.
* Insecto: EstigmÍna chinensis, familia Chrysomelidae, orden Coleóptera;
Ataca los rebrotes o tallos juveniles, el daño inicial lo ocasionan los adultos, pero son sus larvas las que consumen lo tejidos tiernos, ocasionando acortamiento y torceduras de los entrenudos; ocasionan la muerte del tallo cuando el ataque es severo.
El control generalmente es dirigido al estado adulto.
* Insecto : Parisoschoenus sp, familia Curculinoidae, orden coleóptero; posee un juego de partes bucales masticadoras. El daño lo ocasionan tanto la larva como el adulto, que infestan sitios de cortes mal hechos y guaduas en proceso de degradación. .
* Insecto :Kalotermis brevis- (Walker), familia Kalotermitidae, orden Isóptera; Son llamados erróneamente hormigas blancas y se encuentran distribuidos en todo el mundo a excepción de la zona ártica y antártica. Son conocidos como Termites o comejenes.
Atacan la guadua en uso, construyendo galerías y destruyéndola internamente hasta consumir toda sus fibras, ocasionando daños mecánicos irreparables.
Para su control, tome la precaución de que antes de utilizarla se le apliquen preservantes mediante métodos de inmersión para eliminar, larvas y adultos; aplique productos a base de Bromuro de metilo. Cianuro de hidrógeno o Fluoruro de sulforíl.
La Guadua apeada y almacenada se trata asperjándola con Pluosilicato de sodio disuelto en agua o secando al horno con temperaturas superiores a 55°C.
* Insecto: Atta sp. familia Formicidae, orden Hymenóptera; son insectos de las zonas tropicales, de características morfológicas típicas, donde sobresale su aparato bucal trozador. Comúnmente se les llama Hormigas y aunque no se alimentan de madera, causan daño destruyendo tejidos blandos de la guadua y vivero, trozando las hojas que transporta a su madriguera, donde las utiliza para cultivar el hongo del género Rhozytes del cual se alimenta.
El género Atta cephalotes es el más frecuente en guaduales.
Otros insectos como los pasadores o perforadores, que atacan guaduas enfermas, abandonadas, con grietas o almacenadas con alta humedad, producen galerías donde depositan sus huevos; se destacan los gorgojos del orden Coleóptera, la familia Scolitidae con géneros como Xyleborus sp y la familia Platypodidae con el género Platypus sp.
Hay insectos del orden lepídóptero, que cuando atacan la guadua depositan larvas que evolucionan al interior del tallo, consumen alimentos y en la fase final de su ciclo se retiran. No ocasionan daños severos y algunas partes del tallo se utilizan como elementos menores de construcción o artesaní